¿Soberbia o sinceridad?
El pasado sábado (22-Abr) leía una entrevista en El País a Fernando Alonso donde básicamente decía que era el mejor, competitivo en todos los ámbitos de su vida y como perla final que las mujeres al volante le ponen muy nervioso.
Vivimos en la sociedad de lo políticamente correcto, por este motivo las palabras directas de Alonso me sorprendieron y me hicieron reflexionar sobre lo idóneo de reconocer nuestra valía o pecar de falsa modestia y dejar que sean los demás los que nos ensalcen.
La primera opción nos regalará un “no necesita abuela” como calificativo más suave, los malsonantes los dejo a la imaginación del lector. Sin embargo, si elegimos la vía políticamente correcta seremos halagados incluso a nuestras espaldas.
Hay una serie de ficción de bastante éxito, House, cuya peculiaridad es que el protagonista, doctor especialista en diagnóstico, es aplastantemente sincero. Esta sinceridad en el personaje es interpretada por sus pacientes como impertinencia, prepotencia, jactancia, y cualquier otro sinónimo de soberbia.
La cuestión es ¿estamos preparados para aceptar la verdad o necesitamos un mundo lleno de eufemismos políticamente correctos?


