¿Soberbia o sinceridad?

El pasado sábado (22-Abr) leía una entrevista en El País a Fernando Alonso donde básicamente decía que era el mejor, competitivo en todos los ámbitos de su vida y como perla final que las mujeres al volante le ponen muy nervioso.

Vivimos en la sociedad de lo políticamente correcto, por este motivo las palabras directas de Alonso me sorprendieron y me hicieron reflexionar sobre lo idóneo de reconocer nuestra valía o pecar de falsa modestia y dejar que sean los demás los que nos ensalcen.

La primera opción nos regalará un “no necesita abuela” como calificativo más suave, los malsonantes los dejo a la imaginación del lector. Sin embargo, si elegimos la vía políticamente correcta seremos halagados incluso a nuestras espaldas.

Hay una serie de ficción de bastante éxito, House, cuya peculiaridad es que el protagonista, doctor especialista en diagnóstico, es aplastantemente sincero. Esta sinceridad en el personaje es interpretada por sus pacientes como impertinencia, prepotencia, jactancia, y cualquier otro sinónimo de soberbia.

La cuestión es ¿estamos preparados para aceptar la verdad o necesitamos un mundo lleno de eufemismos políticamente correctos?

2 Comentarios hasta ahora

  1. Hurón @ Martes, 9 May 06 - 13:07

    El caso más evidente de lo dañino que pueden ser los eufemismos es el de la palabra “tarado”. Según el diccionario de la Real Academia significa: “Que padece tara física o psíquica.” Tara:”Defecto físico o psíquico, por lo común importante y de carácter hereditario.”

    Luego lo cambiamos por inválido, pero la palabra se cargo de significado negativo y la cambiamos por minusválido, con el tiempo ocurrió lo mismo y la cambiamos por incapacitado, luego por discapacitado, luego por disminuído físico o psíquico. Seguro que ya hay mentes pensando por qué palabra sustituirla porque ya “les suena incorrecta”.

    Tarado es una palabra sin connotaciones negativas. No implica no valer, ni valer menos, ni estar incapacitado, ni menos capacitado ni sufrir ninguna disminución en las capacidades físicas o psíquicas de una persona. Era la palabra ideal. La menos ofensiva. Pero la cargamos de un significado negativo que nunca tuvo.

  2. ferminux @ Lunes, 19 Jun 06 - 09:45

    Ahí está la diferencia entre “lo correcto” y lo “políticamente correcto”… Sinceramente, prefiero “lo correcto” (aunque por eso me haya metido alguna vez en más de un lio :) ).

    Bye

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