Archivo de Octubre 2006

La influencia de los bloggers

Leyendo La Cosa Libre descubro que existe un método para medir la calidad de un científico utilizando el índice de Hirchs. Un sistema objetivo que evalua el número de publicaciones y el número de citas a las mismas, estableciendo como resultado un ranking de los mejores científicos.

En la blogosfera, y midiendo de manera similar publicaciones y referencias, existen herramientas como Bloginfluence o Socialmeter que calculan un índice parecido.

Sin embargo, creo que estos valores son meros indicadores de popularidad y no cuantifican la calidad ni la influencia de un blog. Básicamente porque la medida de la calidad es un parámetro subjetivo y dependiente de la temática, resulta evidente que es difícil comparar un blog sobre política con uno sobre mascotas.

Sobre la influencia de los blogs es simplemente un mito promovido por los propios bloggers. El hecho de recibir visitas y comentarios sólo es una forma de entretenimiento para el internauta aburrido, como chatear o jugar al casino online. Pobre blogger iluso que piense que lo que escribe le importa a alguien más que a él. Toda la potencia del mensaje que envía un divo blogger termina en el momento que se abandona su web. Es la crueldad y la grandeza del medio, que cada uno puede montar su microuniverso donde él es el rey.

Para finalizar y aprovechando mi influencia bloggueril lanzo mi mensaje: No todo en la vida es Internet ¿verdad Carlos?

Leroy Merlin ¿quién tiene razón?

Hace un par de sábados celebramos el cumpleaños de Pedro (aka Pedro IP) en el que tras la comida pasamos a una agradable sobremesa, que se alargó hasta primeras horas de la noche. Como siempre en estos eventos, entre conversación y copas, surgen las típicas discusiones tontas, en las que uno siempre cree llevar la razón.

El gran dilema sobre el que versaba nuestra porfía era acerca de la pronunciación correcta de la cadena de bricolaje “Leroy Merlin”. Yo defendía como siempre la “castellanización”, es decir, pronunciar como se lee en castellano.

La otra persona, que mantendré en el anonimato, pretendía convencerme de que al ser una cadena francesa, la forma correcta era “lerua merlan” (perdón por la deficiente transcripción fonética) como si fuera “El rey Merlín”. Claro, fonéticamente suena igual que la expresión “Le roi Merlin” que sería la traducción exacta.

Sin embargo, y dada mi tendencia a la polémica, me refugié en la vocal travestida de consonante para sostener mi teoría sobre la inexactitud de la procedencia del nombre de la cadena, basada en la similitud fonética.

He de reconocer, que también negaba la pronunciación francesa “ua” por ser “oy” y no “oi”. De sabios, y gente sin complejos, es rectificar. Efectivamente la pronunciación francesa de “Leroy Merlin” es correcta como “lerua merlan”.

Pero ahí termina todo. Echando un vistazo a la web oficial es muy fácil encontrar el origen de esta multinacional en la unión de Adolphe Leroy y Rose Merlin, en 1923, para vender productos de construcción y otros materiales.

Por tanto, es pura casualidad lo de “El rey Merlin”. Es como si queremos pensar en un “Abrigo Dulce” como inspiración del nombre de la firma de moda “Dolce & Gabbana”.

Así que la respuesta a la pregunta inicial es que los dos teníamos razón, aunque los dos a medias.

Después de las vacaciones

Aunque parecía que había abandonado el blog lo que ha ocurrido es que, como siempre, un cúmulo de circunstancias que me han absorbido el tiempo. Además, con las vacaciones he ido dejando de un día para otro comentar cosas y me he abandonado un poco.

Entre las cosas que no he comentado este verano está la decisión de la Junta de migrar sus ordenadores a gnuLinex y usar formatos abiertos, una gran noticia. Esta es una decisión acertada, congruente y quizás un poco tardía, pero ya se sabe, las cosas de palacio van despacio.

Volviendo sobre el intervalo sin actualizar, me ha hecho gracia el comentario de que cambio más de template que posteo. Reflexionando sobre ello creo que se trata de un claro caso de deformación profesional. Mi profesión es un “resuelveproblemas” (también conocido como “comemarrones”) constantes, de ahí que el reto es hacer funcionar los programas, las webs, los equipos, etc. y una vez están funcionando correctamente no somos capaces de disfrutar de ellos; buscamos nuevos retos/problemas. De modo que ahí está la respuesta a los frecuentes cambios de templates.

Ah, y de momento vuelvo sin síndrome postvacacional

Palabras que más repito