Reflexión

La influencia de los bloggers

Leyendo La Cosa Libre descubro que existe un método para medir la calidad de un cientí­fico utilizando el í­ndice de Hirchs. Un sistema objetivo que evalua el número de publicaciones y el número de citas a las mismas, estableciendo como resultado un ranking de los mejores cientí­ficos.

En la blogosfera, y midiendo de manera similar publicaciones y referencias, existen herramientas como Bloginfluence o Socialmeter que calculan un í­ndice parecido.

Sin embargo, creo que estos valores son meros indicadores de popularidad y no cuantifican la calidad ni la influencia de un blog. Básicamente porque la medida de la calidad es un parámetro subjetivo y dependiente de la temática, resulta evidente que es difí­cil comparar un blog sobre polí­tica con uno sobre mascotas.

Sobre la influencia de los blogs es simplemente un mito promovido por los propios bloggers. El hecho de recibir visitas y comentarios sólo es una forma de entretenimiento para el internauta aburrido, como chatear o jugar al casino online. Pobre blogger iluso que piense que lo que escribe le importa a alguien más que a él. Toda la potencia del mensaje que enví­a un divo blogger termina en el momento que se abandona su web. Es la crueldad y la grandeza del medio, que cada uno puede montar su microuniverso donde él es el rey.

Para finalizar y aprovechando mi influencia bloggueril lanzo mi mensaje: No todo en la vida es Internet ’¿verdad Carlos?

Aprobada la LPI: el canon digital la nueva pesadilla

El Congreso ha aprobado la Ley de Propiedad Intelectual. Lo más destacable es la ampliación del canon analógico de casetes y cintas de ví­deo a los soportes idóneos para grabar y reproducir archivos. ¡Qué bien! Ahora tenemos canon digital. Aunque hasta ahora ya lo sentí­amos en el precio de CDs y DVDs ví­rgenes, ahora es posible que el próximo reproductor de MP3 o móvil con lo último en tecnologí­a vean su precio incrementado proporcionalmente (como dice la ley) para compensar a los autores.

Pero menos mal que se mantiene el derecho a la copia privada. ¡Menos mal! porque se supone que si pagamos ese canon digital es para tener derecho a copiar privadamente todo lo que queramos. Lo que es un sin sentido, y desconocimiento del mundo real de nuestros parlamentarios, es que también se permiten los sistemas anticopia. ’¿Cómo? Por un lado se paga un canon para compensar y por otro se prohí­be saltarse los sistemas anticopia ’¿algo falla?

Eso sí­ la LPI supone un nuevo impulso a la importación de soportes idóneos para para grabar y reproducir archivos.

’¿Soberbia o sinceridad?

El pasado sábado (22-Abr) leí­a una entrevista en El Paí­s a Fernando Alonso donde básicamente decí­a que era el mejor, competitivo en todos los ámbitos de su vida y como perla final que las mujeres al volante le ponen muy nervioso.

Vivimos en la sociedad de lo polí­ticamente correcto, por este motivo las palabras directas de Alonso me sorprendieron y me hicieron reflexionar sobre lo idóneo de reconocer nuestra valí­a o pecar de falsa modestia y dejar que sean los demás los que nos ensalcen.

La primera opción nos regalará un “no necesita abuela” como calificativo más suave, los malsonantes los dejo a la imaginación del lector. Sin embargo, si elegimos la ví­a polí­ticamente correcta seremos halagados incluso a nuestras espaldas.

Hay una serie de ficción de bastante éxito, House, cuya peculiaridad es que el protagonista, doctor especialista en diagnóstico, es aplastantemente sincero. Esta sinceridad en el personaje es interpretada por sus pacientes como impertinencia, prepotencia, jactancia, y cualquier otro sinónimo de soberbia.

La cuestión es ’¿estamos preparados para aceptar la verdad o necesitamos un mundo lleno de eufemismos polí­ticamente correctos?